¿Qué sabes de la Denominación de Orígen Gata-Hurdes?

El aceite de oliva Gata-Hurdes presenta un colora amarillo oro brillante, con aromas de mucha intensidad que nos recuerdan a la fruta de la aceituna claro está, pero también al plátano y la manzana. Esto es sin lugar a dudas un elemento diferenciador de otros tipos de aceites de oliva virgen extra. Su cuerpo es denso con ausencia de amargor y un ligero regusto picante. Así se podría describir este tipo de aceite de oliva que por lo escaso de su producción (se elabora con aceituna destinada a consumo de mesa, principal característica de la manzanilla cacereña-

La única referencia que conocemos sobre la presencia de olivares en la zona norte de Cáceres la encotramos acudiendo al historiador romano de origen griego, Apiano que describió olivares en el Sistema Central, lo que podriamos entender como al norte del Tajo en el siglo II d.C. Hay por lo tanto quien ha dado en interpretar este tipo de fuentes como indicios de la presencia de cultivos de olivar más o menos extensos en el territorio que tratamos. Pero a falta de datos constrastados, la leyenda de los primeros olivos en Sierra de Gata y Hurdes así como del injerto de acebuches autóctonos con una única variedad de olivar que acabaría generando la variedad manzanilla verde cacereña sigue siendo un tema para investigar aunque sólo sea por la unidad cultural que se ha generado alrededor del olivar.

¿Hubo una vocación aceitera en Sierra de Gata y Hurdes?

Sin lugar a dudas sí. A principios del s.XX y durante prácticamente toda la primera mitad del siglo pasado, la gran mayoría de la producción de aceituna se destinaba a su elaboración para la obtención de aceite de oliva. Quizá no de una calidad como a la que estamos acostumbrados en la actualidad, con los modernos sistemas de filtrado y decantación, pero sí un aceite de oliva excelente tal y como lo corrobora la medalla de plata recibida en la exposición de París de 1900 por parte de una almazara situada en Villamiel.

Aceites de Sierra de Gata

Leyenda del aceite serrano premiado en la Expo de Paris, año 1900.

El olivar hurdano ha sido durante muchos años el primer cultivo de la comarca, tal y como ha sucedido en Sierra de Gata, hoy en día complementado por la apicultura y el sector servicios principalmente. La producción de aceite de oliva se mantuvo hasta hace unos años en el nivel de la economía doméstica y teniendo en cuenta lo complicado y especial de la orografía hurdana, no es difícil de entender que el olivar de montaña adquiere aquí un significado claro de lo que es el trabajo en bancal. El aceite de oliva por lo tanto, serviría como objeto de intercambio y trueque, con un papel decisivo en los primeros años del franquismo cuando el cántaro adquirió un precio que rondaba las 500 pesetas, precio que supondría un importante acicate para el surgimiento de una rica economía del contrabando con el conocido como “oro líquido”. También supondría una intensificación del comercio con ciudades de la Meseta como Ciudad Rodrigo o Salamanca que veían en Sierra de Gata y Hurdes un buen lugar en el que obtener aceite de oliva a cambio de cereal y productos que entraban por los diferentes pasos de montaña entre Extremadura y Castilla y León.

¿Hay alguna variedad más en la Denominación de Origen Gata-Hurdes?

La respuesta es no. La única variedad que compone esta D.O. Es la manzanilla cacereña, una de las 24 variedades principales de olivo con las que cuenta España. Alrededor de 64.000 ha. Que se distribuyen entre Salamanca, Ávila, Madrid, Badajoz y Cáceres. La importancia en el cultivo de la manzanilla cacereña a nivel de ambas comarcas es tan importante que actualmente ocupa el 47% del total nacional. Encontraremos también algunas muestras de este cultivo en Portugal, concretamente en el Alentejo y la Beira Interior.

¿Características de la variedad manzanilla cacereña?

Los árboles de esta variedad son de vigor medio, con el porte de tipo abierto y una densidad media en la copa. Enraízan con facilidad y se adaptan bien a los suelos pobres y las zonas frías. La situación de Sierra de Gata y Hurdes y su historia de frontera han hecho de este árbol un símbolo cultural que representa resistencia y adaptación frente a un suelo degradado y una agricultura de tipo tradicional. La hoja es de tamaño medio, plana y tipo elíptico-lanceolada.

En la maduración, el fruto adquiere un color negro de tamaño medio a grande, la conocida como “primera” o “cabeza”, de forma esférica y asimétrica con una alta relación entre pulpa y hueso. La floración es temprana y madura con rapidez y de manera irregular. La productivad del aceite de oliva que produce esta variedad es elevada y constante en condiciones de cultivo normales, con tendencia a la becería que puede ser contrarrestada en un porcentaje amplio mediante un uso adecuado del suelo. Si hablamos de porcentajes encontramos alrededor de un 15% sobre materia húmeda y rendimiento industrial de entre el 10 y el 12%.

¿En qué medio natural se desenvuelve la Denominación de Origen Gata-Hurdes?

El relieve de estas comarcas se caracteríza por ser de sierra, con cotas que van desde los 2000 metros hasta los 400 aproximadamente. De valles erosionados con fuerza por los afluentes del Tajo, aunque si hemos de marcar dos cotas para el cultivo típico lo encontramos entre los 400 y los 800 metros de altura. Practicamente toda la Denomicación de Origen Gata-Hurdes pertenecería a la cuenca del Tajo. El tipo de planación es de alta o muy alta densidad con casos de olivar mecanizado destacados por menor densidad como puede ser el de Hernán-Pérez. No obstante se suelen superar los 250 olivos por ha. Si hablamos del cultivo típico de montaña. La mecanización por lo tanto ha sido un problema en gran parte de la Denominación de Origen Gata-Hurdes por el tipo de cultivo en bancal además de por un relevo tardío en la titularidad de las explotaciones.

¿Qué características tiene el cultivo del olivar?

La evolución ha sido lenta en cuanto a la renovación y actualización de las técnicas de cultivo. Ejemplos como el riego por goteo, que se resiste a introducirse no dejan de ser muestras del clima cultural en el que se desarrolla la manzanilla cacereña, sin embargo eso también ha generado una gran preocupación y esmeros en aspectos como la poda (monda) o en el binomico ovino – olivar en régimen extensivo y en menor medida de caprino. En las explotaciones modernas de la Denominación de Origen Gata – Hurdes se realizan entre una y tres labores al año sobre el suelo, normalmente a principios de primavera y/o a comienzos del verano. El empleo de herbicidas por suerte aún no está muy extendido aunque ha adquirido cierto auge con la subida de los precios del combustible ya que reduce los costes de producción.

La poda o monda del olivar ha evolucionado dependiendo en gran medida del tipo de mecanización del cultivo. En el caso de que el cultivo requiera del uso de maquinaria pesada para la recolección se “levantan” los olivos dejando ramas altas. En aquellas explotaciones que por el contrario, se realiza la recogida a mano, bien sea por la orografía del terreno o por el marco de plantación de los olivos, los olivos tienden a contar con un ramaje más bajo y adaptado por lo tanto a las necesidades de los agricultores.

La recolección de la aceituna se inicia a principios de septiembre aunque hay algunas alquerías hurdanas en las que se encuentran aceitunas listas para su recoleccion a finales de agosto para la aceituna de mesa, tradicionalmente la recogida se prolongaba casi hasta el mes de febrero, hoy por hoy más del 90% de la cosecha está recolectada antes de noviembre.

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