En los viejos pergaminos de los oficios se pusieron las leyes que, desde el principio de los trabajos montunos, fueron costumbre de nuestros mayores. Cabras y cabrones, por ser de temperamento muy caliente, es menestre cuidar este ganado al contrario del ovejuno. La cabra salarla antes de que beba por la mañana, y que en verano paste en los lugares más altos y en invierno bajarla a tierra caliente porque tiene cortica ropa y el frío la ensarna. En los parideros echar cama de escoba, y no más de 400 cabras para seis hombres que las ayuden, y que los cabritos se enseñen a conocer a sus madres pero siempre ha de dormir alguien en el cabrital no se ahogue algún recién parido. Los ganados han de organizarse así: cabrones chicos y grandes en un hato, las cabras mayores juntas, las machorras y las que han de se para carne, juntas. Con la navaja hacerle una cruz en el cuerno a las cbras viejas y a las malas criadoras. Es menester echar los cabrones a las chivas de dos años, y a fin de marzo apartar los machos de las hembras por este ganado de mucha lujuria.

Victor Chamorro. Pasión Extremeña en 13 actos.

Cabrito Extremadura

Por fin llegó. Ya de poco sirve pensar si fuimos los cabreros o los ilustrados. Entre unos y otro se tejió el cesto y por fin, salió a la luz. Caminomorisco acoge la I Fiesta del Cabrito el día 4 de junio. Exaltación de uno de los manjares más grandes de nuestra economía, herencia de una sociedad pastoril y agricola que ha recorrido la geografía de la Alta Extremadura desde que el hombre es hombre y la mujer, mujer. Desde que los primeros asentamientos neolíticos dejaron paso a sociedades metalúrgicas la cabra ha sido uno de los ejes de las economías serranas.  Herencia que se ve plasmada en la sabiduría popular, la toponímia y la propia idiosincrasia extremeña. Mejor cabrero libre, que agricultor pendiente del cielo, las plagas y la economía de mercado. Murallas que hoy por hoy se hacen más altas aún para los cabreros y el shock al que la administración nos somete con sus medidas para acabar con la tuberculosis. Aprovechemos desde aquí para mandar un mensaje de aliento a esos compañeros que son privados de su ganado y su trabajo por una forma de hacer las cosas que no nos gusta. Sin duda nunca llovió para todos por igual. Sirva esta reivindicación que tendremos el placer de contemplar este año en las Hurdes, para llamar la atención sobre esta cruel problemática.

El día 4 de junio, domingo, Caminomorisco, en el corazón de las Hurdes, conocerá la exaltación del ganado caprino en forma de una festividad que va mucho más allá de comer caldereta. Va de la lucha por una forma de vida y trabajo, de la necesidad de montes limpios por la mano del pastor y sus rebaños, de volver a nuestros orígenes tras la resaca del ladrillo y la emigración que aún continúa. Va de transformar nuestros campos en montes limpios, ajenos a los incendios que devastan el Norte de Extremadura y que nos sumergen cada año en un ciclo de pesadumbre, temor y desesperación. Va de dignificar el trabajo, de pelear a la contra, muchas veces contra la propia administración, que impide en base a normativas y burocracias absurdas el pastaje a base de formalismos irreales. Montes de utilidad pública, privados, consorciados… Todo son trabas cuando se trata de girar la rueda. Pero ahí estaremos.

Con el apoyo de los compañeros del Proyecto Mosaico Extremadura, que tanto están haciendo por nuestra tierra, de Uniproca; que de un plumazo, con su presidente José Manuel Sanz al frente, se llevó a cientos de ganaderos extremeños hacia un futuro común y cooperativo cuando otros se aprovechaban del descontrol que se apoderó del sector, con tremendos vaivenes en el precio y una escasa valorización del producto, él apostó por consolidar la cooperativa de primer grado más grande Europa. También con Juan Serna, Marcos Mateo o el propio Guillermo Fernández Vara, que, con aciertos y errores, se ha volcado con la realidad del Norte de Extremadura con firmeza y determinación. Con estos mimbres se llevará a cabo la I Fiesta del Cabrito, arropada por ganaderos de Sierra de Gata, Hurdes, Trasierras de Granadilla, el Jerte o la Vera, comarcas hermanas que viven de cara a las sierras que separan la fría Castilla de los cálidos pastos extremeños.

La I Fiesta del Cabrito se desarrollará con la idea de fomentar y cuidar uno de nuestros mayores tesoros. La cabra y el cabrero, guerreros incansables contra la despoblación y el abandono de nuestros montes, que se unen a otras celebraciones que ya recorren nuestra tierra poniendo de manifiesto la importancia del olivar de montaña o el cerezo, todos ellos miembros de un mismo mosaico que poco a poco va viendo la luz. Va por ellos.

No lo olvides, el día 4 de junio tienes una cita en Caminomorisco. La I Fiesta del Cabrito. ¿Te lo vas a perder?